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Técnicas y equipo de ocultación y camuflaje para la fotografía de fauna

Aunque a un profano le pueda parecer lo contrario, la fotografía de fauna salvaje y en concreto de aves no depende tanto de lo potente que sea nuestro teleobjetivo como de lo capaces que seamos de aproximarnos al animal. Da igual los aumentos que tenga nuestro teleobjetivo, casi siempre necesitaremos acercarnos a la fauna salvaje más de lo que ella está dispuesta a permitirnos.

Sistemas y métodos para acercarte a los animales

Eso significa que un fotógrafo de fauna debe ser capaz de ocultarse para acercarse o para esperar a los animales a una distancia adecuada que permita fotografiarlos con garantías sin que aquellos se percaten de su presencia. No existe una distancia recomendada, ni siquiera un rango de distancias. Depende de demasiados factores, lo que queramos obtener, el tamaño del animal, la focal del objetivo… un fiero león se puede fotografiar tanto con un teleobjetivo como con un gran angular, pero hay que hacerlo de forma diferente… y hay veces que es mejor no estar detrás de la cámara.

A continucación os muestro los instrumentos más habituales que usan los fotógrafos de fauna salvaje para camuflarse.

El escondite o hide

Utilizar un escondite o “hide” es uno de los trucos más recurrentes en la fotografía de fauna salvaje, ya que nos permite situarnos muy cerca del animal sin que éste se percate de nuestra presencia.

El hide no es más que una especie de tienda de campaña de color mimético, con adaptaciones en forma de troneras en uno o varios de los lados, cubiertas por una tela que nos permite ver sin ser vistos y por donde además podemos asomar el objetivo.

Escondites fotográficos. De izquierda a derecha: Dome Hide Long & Low, se monta como una tienda de campaña tipo igloo, es impermeable y dispone de suelo por si se desea pernoctar en su interior. Dome Hide Largue, se monta como el anterior, es impermeable y está disponible en varios tamaños. AStealth Wildlife professional pop-up hide, es grande, apto para dos personas y plegable, por lo cual se monta y desmonta en segundos.

Hay quien adapta escondites de caza a tal efecto y quien fabrica su propio hide de diferentes maneras, como os mostraremos en los siguientes artículos. Si optamos por esta opción escogeremos para cubrirlo una tela de colores discretos, como verde o marrón; aunque si va a estar emplazado durante mucho tiempo en el mismo lugar las aves terminarían acostumbrándose a él incluso si es de color rosa.

Diferentes modelos de aguardos de caza empleados como “hides”; suelen ser una opción más económica, aunque no siempre son los más adecuados y pueden ser necesarias algunas adaptaciones. Iquierda: escondite de caza empleado como hide, es ligero, plegado tiene forma de disco y se monta en pocos segundos; es importante que su tela sea opaca y que disponga de ventanales pequeños como el que muestra en el lateral; la mosquitera mimética de los ventanales puede no ser suficiente para no ser vistos cuando fotografiamos desde el interior. centro: Escondite portatil, es pequeño, ligero, se monta fácilmente y con rapidez e incluye una silla en su interior. Derecha: aguardo de caza tradicional, muy empleado como hide fotográfico cuando no había otras opciones económicas; carece de techo, que debemos improvisar con una red mimética o similar, y hay que practicarle aberturas adecuadas para poder sacar el objetivo.

Existen en el mercado diferentes marcas, modelos, tamaños y sistemas con precios que van desde los 80 a los 400 € aproximadamente. Cuanto más pequeño sea un escondite, más desapercibido pasará para la fauna, pero también será más incómodo para el fotógrafo.

La mayoría de los hides son como tiendas de campaña de tipo iglú. Ocupan poco espacio desmontadas y se montan relativamente rápido. Otros modelos, cada vez más frecuentes, emplean un sistema similar al de las tiendas de campaña Quechua 2 seconds, con flejes de acero que permiten montarlos en cuestión de pocos segundos. Existe un modelo de reducidas dimensiones que incluye su propia silla. Es ligero y fácil y rápido de montar y desmontar.

Los hides económicos pueden emplear una tela muy fina y no opacante en la cubierta, con lo cual nuestra sombra se proyectará cuando tengamos el sol de espaldas y asustaremos a los animales con nuestros movimientos. Este era el caso del hide de Decathlon, ya descatalogado pero que gozó de cierta popularidad. Hemos de tenerlo en cuenta y cubrirlo con una red mimética u otro material opacante para evitarlo.

Si es posible que fotografiemos mientras llueve o nieva debemos optar por uno que tenga la cubierta impermeable y proteger el teleobjetivo.

Redes y telas de camuflaje

Las redes de camuflaje son una manta de tela o pvc de color mimético y recortada con forma de hojas. Pueden llevar grapada una red para conferirle resitencia, pero también se puede encontrar a la venta la lámina mimética sin la red, mas económica y menos resistente al desgarro.

También podemos encontrar telas sin recortar, con o sin agujeros y con diferentes estampados.

El color de esta red de camuflaje la hace particularmente efectiva para emplearla en otoño.

Son útiles para incrementar el camuflaje de nuestro hide, así como para cubrirnos con ellas y camuflarnos en determinadas situaciones, o para camuflar diferentes partes del equipo.

Las capelinas y los trajes de camuflaje

La capelina es una especie de saco capaz de cubrir al fotógrafo tanto de pie como sentado y al trípode. Además del correspondiente agujero para sacar el teleobjetivo, dispone de una especie de capucha con una tela de mosquitera por donde asomar la cabeza y observar cuando no miramos por el visor de la cámara.

No es tan eficaz como el hide tradicional, pero puede sernos útil en muchas situaciones: cuando pensemos cambiar de ubicación con frecuencia o cuando lo accidentado del terreno no permita instalar un hide. Dentro de la capelina debemos movernos con mucho cuidado, pues los animales lo notarán.

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Capelina de camuflaje. Traje de camuflaje ghillie. “Bean Bag” muy elaborado, incluso con soporte para una rótula, también puede ser un simple saquito. Soporte con rótula para ventanilla.

Existen trajes de camuflaje conocidos como traje traje ghillie o yowie que simulan un follaje denso. También los podemos encontrar en forma de poncho. Si escogemos en color adecuado, permite confundirse con el entorno de una manera asombrosa. Igual que con la capelina, hay que permanecer muy quieto, al menos hasta que los animales comiencen a mostrarse confiados. Colocarse detrás o pegado a ramas o arbustos disimulará nuestros movimientos.

El coche como escondite para fotografiar

El coche también puede ser un hide eficaz en determinadas circunstancias, ya que las aves no suelen asustarse hasta que los ocupantes salen de su interior. De hecho, lo emplean muchos fotógrafos de aves.

Para sujetar la cámara existen anclajes especiales que se ajustan a la ventanilla y que permiten atornillar la rótula de nuestro trípode.

También se pueden utilizar una “bean bag” que no es más que un saquito que se rellena con arroz, alubias o garbanzos y sirve, apoyado en el hueco de la ventanilla, para dar estabilidad a la cámara. Estos saquitos también se emplean en cualquier situación que requiera un apoyo y protección de la cámara, por ejemplo si la apoyamos sobre una roca.

Las ventanas del coche las cubriremos con una red de camuflaje, una tela de camuflaje o de otro tipo que nos oculte de la vista de los animales.

Escondites para situaciones especiales

Pueden darse situaciones que nos exijan agudizar el ingenio a la hora de aproximarnos a los animales. Por ejemplo, cuando se trata de fotografiar nidos que pueden encontrarse en las ramas o en las copas de los árboles, muchos profesionales emplean hides elevados sobre andamios hasta alcanzar a altura del nido. No hace falta decir que es necesario ser muy cuidadoso a la hora de instalarlo y aproximarlo al nido para que las aves no abandonen sus huevos. Y si el ave está protegida o en peligro habrá que pedir permisos especiales.

Hide elevado para fotografiar nidos de aves.

Otra situación que puede requerir un artilugio especial es la fotografía de aves acuaticas. Algunos fotógrafos se fabrican hides flotantes y se introducen dentro con su equipo enfundados en un traje de neopreno y unas aletas de buceo. Este sistema requiere asegurarse bien de la flotabilidad del hide y la seguridad del equipo. Permite un gran acercamiento a las aves y suele dar muy buenos resultados.

Normalmente son los propios fotógrafos quienes se fabrican artesanalmente sus hidrohides, pero ya empiezan a aparecer en el mercado hidrohides comerciales. Este que vemos en la foto cuesta casi 1000€. En su web podemos ver cómo está hecho y comprarlo www.floating-hide.com
Este otro hidrohide comercial es inflable y algo menos caro, sobre 800 €. Tiene la ventaja de que desinflado ocupa mucho menos espacio.

Camuflaje y protección del equipo para fotografiar animales

Si nuestro hide se va a pasar largas temporadas instalado en el mismo sitio, las aves se habituarán a él sin problemas. Pero cuando fotografiamos aves esquivas o nuestras sesiones son limitadas y nada debe fallar, debemos ser muy cuidadosos a la hora de camuflar nuestro equipo. Tengamos en cuenta que si las aves no ven y no oyen nada que les parezca fuera de lo normal no mostrarán recelo ni huirán.

Para favorecer el camuflaje de nuestro hide podemos utilizar redes de camuflaje, que echaremos por encima, y ramas. En ocasiones podremos colocar nuestro hide al abrigo de las ramas de algún árbol, o pegado a un arbusto, donde pasará más desapercibido que en el centro de un descampado.

De arriba a abajo y de izquierda a derecha: Funda protectora de neopreno para objetivo. Protector de goma para cámara fotográfica. funda protectora de nylon para objetivo.

Los objetivos pueden ser un punto crítico, particularmente si son de color blanco. Existen en el mercado diferentes tipos de cobertores con diseños de camuflaje que disimulan la presencia del objetivo además de protegerlos del agua, el polvo y el frío. También podemos fabricarnos nosotros con una tela de color discreto con la cual envolveremos el objetivo. Nos ayudaremos de unas gomas elásticas en las que podemos sujetar alguna pequeña ramita con hojas para acentuar el camuflaje siempre que esto no dificulte el uso del objetivo ni produzca ruidos indeseados. Para protegerlos además de la lluvia podemos cobrirlos con un plástico por debajo de la tela.

También podemos encontrar fundas de goma para proteger nuestra cámara de golpes y rozaduras que pueden ser útiles si andamos arrastrándonos por el suelo.

Si tenemos equipo fuera del hide, como pueden ser flashes, también podemos protegerlos y camuflarlos disimulando el trípode con ramitas o cubriéndolo con una red mimética y protegerlos con plástico si existe riesgo de lluvia.