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Cómo fotografiar mariposas

Descubre dónde y cuándo fotografiar mariposas y las mejores técnicas y objetivos para hacer las mejores fotos con éxito.

Cuando y dónde hacer fotografías de mariposas

El mejor momento para fotografiar mariposas es por la mañana temprano, antes de que sus cuerpos se hayan calentado, pues después se vuelven muy activas y no se están quietas. Al caer la tarde, cuando se preparan para dormir, también están más tranquilas y es un momento del gusto de muchos fotógrafos.

Las fotografías de mariposas nunca han sido tan fáciles con este tutorial

Podemos encontrar mariposas desde principios de la primavera hasta principios del otoño. A veces, incluso antes, pues algunas especies que invernan se despiertan si hay algún día cálido en invierno.

Las buscaremos en las plantas de las que se alimentan, macizos de flores melíferas, setos de zarzas, brezales, praderas con flores, etc. y nos acercaremos con cuidado a ellas. A veces nos permitirán acercarnos mucho, casi hasta tocarlas, mientras sus cuerpos aún no están muy activos; en otras ocasiones estarán tan activas que apenas se posarán un instante y emprenderán el vuelo de nuevo, es el momento de retirarse y dejarlo para otro día.

Cómo hacer fotos de mariposas bonitas

Al disparar desde distancias muy cercanas y utilizando teleobjetivos, hemos de tener en cuenta que la profundidad de campo siempre será muy pequeña.

Fotografiar mariposas como esta en los mariposarios es muy gratificante
Canon 1100D; Sigma 70-300 APO macro a 300mm; f/7,1; 1/50s. Los mariposarios, como este de Tenerife, nos proporcionan una excelente oportunidad de disfrutar fotografiando especies tropicales.

Si las mariposas están con las alas cerradas o perfectamente abiertas y colocamos la cámara con el plano del sensor más o menos paralelo a sus cuerpos necesitaremos muy poca profundidad de campo y podremos disparar con aberturas de diafragma grandes.

Pero si la mariposa tiene las alas entreabiertas necesitaremos mayor profundidad de campo para sacarla totalmente nítida (si es eso lo que queremos), y deberemos cerrar el diafragma a f/11, por ejemplo.

En cualquier caso, debemos enfocar siempre a los ojos. Una mariposa con las alas nítidas y los ojos borrosos no sirve, es mejor al revés.

Casi siempre nos interesará obtener fondos desenfocados, pero los animalitos no siempre se posarán en plantas y flores adecuadas para ello. Observemos a ver si agachándonos o moviéndonos un poco podemos eliminar elementos molestos que pueden estropear la fotografía.

Cuál es el mejor objetivo para fotografiar mariposas

Desde mi punto de vista, el objetivo ideal nos permitirá cierta capacidad macro (1:2 estaría muy bien) pero manteniéndonos a cierta distancia del motivo para evitar que se asuste. El problema es que no hay muchos que cumplan estas condiciones. Nunca lo he probado, pero supongo que un 180 o 200mm macro con un multiplicador 1,4X que nos permitiría estar más alejados del motivo sería un objetivo ideal en potencia. Pero su precio es muy alto.

Fotografia de mariposa con el fondo desenfocado
Canon SX 60HS; 277mm (equiv. 1.356mm); f/6,5; 1/320s. Las mariposas no siempre posarán tan bien para nosotros: en el extremo de una hoja, sin otros elementos alrededor y con el fondo lo suficientemente lejano como para que quede liso; así que debemos estar atentos y listos para aprovechar la oportunidad cuando lo hagan.

Yo he fotografiado mariposas con tres equipos o combinaciones distintas. He usado junto a mi cámara réflex el telezoom Sigma 70-300 f/4-5,6 DG APO Macro del que ya os he hablado. Nos ofrece una magnificación máxima de 1:2 una distancia mínima de enfoque de 95cm, más que suficiente, con lo que casi llenamos el encuadre con las mariposas medianas y sin ponernos muy encima. El enfoque es ruidoso, pero a las mariposas no les importa. No tiene estabilizador de imagen, así que a veces habrá que tirar de ISO. Las sombras las rellenaba con un flash colocado sobre la zapata de la cámara.

También he usado cámaras compactas, tanto la Canon SX 50HS, como la canon SX 60HS y versiones anteriores. El modo macro funciona en la distancia focal más angular y a 1 cm del motivo, por lo que no es lo más adecuado, pero con el zoom al máximo nos permite una magnificación parecida al objetivo anterior manteniendo también una distancia prudencial. El propio flash incorporado de la cámara es suficiente para rellenar las sombras a la distancia que trabajamos.

Al hacer fotos de mariposas probaremos también el formato vertical
Olympus E-M10; 60mm Macro; f/5,6; 1/800s

Más recientemente he probado la Olympus E-M10 junto con el objetivo Olympus 60mm macro. La equivalencia es de 120mm en formato completo, aunque la distancia mínima de enfoque es la normal para un 60mm (19cm) y no la de un tele de 100mm (unos 30cm). Para no tener que ponerme muy encima de las mariposas, fotografié estirando el brazo y enfocando y componiendo con ayuda de la pantalla trasera. La verdad es que las mariposas se portaron muy bien y los resultados fueron buenos. La calidad de imagen con el 60 macro es soberbia, incomparablemente mejor que con cualquiera de las opciones anteriores.

Si nuestro teleobjetivo no es macro o sus aumentos no nos parecen suficientes podemos probar a añadirle unos tubos de extensión, que son un complemento económico. Si tenemos un 70-200 f/2,8, probablemente podremos añadirle un multiplicador 1,4x ó 2x, una alternativa más práctica que los tubos de extensión ya que mantenemos el enfoque. En ambos casos perderemos unos puntos de diafragma pero ganaremos en aumentos.

Un flash colocado sobre la zapata de la cámara usado como relleno nos permitirá suavizar las sombras cuando los animalitos reciban el sol directo.