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Aleluya – Oxalis acetosella

La aleluya o acederilla (Oxalis acetosella) es propia de los bosques atlánticos muy útil por sus propiedades como depurativa que además nos ofrece un magnífico condimento en el campo capaz de sustituir al limón. Sigue leyendo y descubre todos sus secretos.

Descripción y características de la aleluya (Oxalis acetosella)

La aleluya (Oxalis acetosella) es una pequeña planta con un tallo rastrero que enraíza en los nudos y muestra engrosamientos alrededor que corresponden a los peciolos de años anteriores.

Tiene flores de 5 pétalos blancos con venas rojizas o violáceas, 10 estambres de anteras amarillas, 5 estilos y largos pedúnculos.

Las hojas, con tres foliolos acorazonados, son basales y con largos peciolos.

El fruto es una cápsula capaz de lanzar las semillas lejos cuando lo roza un animal.

Planta de aleluya o acederilla (Oxalis acetosella)

Biología

La aleluya es una humilde hierba perenne de flores blancas cuyas hojas se asemejan a las del trébol. Su utilidad para el aventurero se centra en sus propiedades alimenticias y medicinales, aunque debe consumirse con moderación, ya que puede presentar cierta toxicidad. Florece entre abril y mayo.

Hábitat y distribución

Crece en suelos frescos, ácidos y pobres en nutrientes de bosques de hoja caduca de la Europa de clima atlántico. También aparece en Asia y América del Norte.

aleluya (Oxalis acetosella)

Usos y propiedades medicinales de la aleluya

El uso principal de la aleluya es el de las “curas de primavera“, para desintoxicar el organismo en virtud de sus propiedades como depurativo y diurético (purifican la sangre y eliminan los desechos que contiene).

También es útil en infusión en casos de enfermedades febriles gracias a sus propiedades como febrífuga (combate la fiebre o previene sus accesos) y refrescante (calma la sed y baja la temperatura corporal).

Además presenta una importante cantidad de vitamina C.

Está contraindicada en caso de padecer gota, artritis o cálculos de riñón a causa de su contenido en ácido oxálico.

Flores de aleluya o acederilla (Oxalis acetosella)

Cómo hacer el té curativo de aleluya

Se emplean las hojas y raíces frescas, ya que pierde sus propiedades al desecarla. Se prepara en infusión con dos cucharaditas de planta por tacita, y se toman dos o tres tacitas diarias. No se deben sobrepasar las dosis.

Sobre la comestibilidad y la toxicidad de la aleluya

Las hojas de aleluya tienen un agradable sabor ácido que puede sustituir al limón y las convierte en un excelente aliño para ensaladas, verduras y sopas silvestres.

La aleluya, lo mismo que la acedera y las espinacas, contiene un 7% de ácido oxálico y oxalatos, cuyo exceso puede ser perjudicial, sin embargo en la posología médica nunca nos acercamos a la dosis perjudicial.

El ácido oxálico se combina con el calcio de la sangre y da como resultado oxalato cálcico, que en grandes cantidades puede colapsar el funcionamiento de los riñones y producir la muerte.