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Los prismáticos

Unos prismáticos, también llamados binoculares o gemelos, son especialmente útiles para un naturalista o ecólogo y, en el caso del observador de pájaros, se convierten en una herramienta imprescindible que le acercarán a las aves como si pudiera tocarlas con las manos.

Para que puedas comprar unos buenos prismáticos a buen precio vamos a aclarar algunos conceptos que te permitirán elegir con seguridad entre todas las ofertas que encuentres en las tiendas.

Antes o después un naturalista decide comprar unos prismáticos, puesto que le acercan a animales huidizos e imposibles de observar de otro modo.

Tipos de prismáticos

Existen dos tipos de binoculares: los de prisma de porro y los de prisma en tejado. La diferencia principal entre ambos se encuentra en el tipo de prisma interno que emplean. Esto se traduce externamente en un menor volumen de los de prisma en tejado, lo que puede dar lugar a prismáticos pequeños y potentes. Por el contrario, los de prisma en porro suelen ser más luminosos y a menudo transmiten mejor la luz, con lo cual veremos con más claridad en horas crepusculares y en cualquier condición de luz escasa.

Aumento y luminosidad de los binoculares

Son las dos características básicas por las que nos regiremos a la hora de elegir nuestro modelo. Se definen con dos cifras que suelen estar bien visibles: 7×50; 8×30; 9×40; 10×50, etc.

Los aumentos

La primera cifra expresa el número de aumentos de los binoculares. Con 10 aumentos, un animal que se encuentre a 1 km. lo veríamos como si estuviera a 100 metros. Quizá pueda parecerte que los que más te interesan son los de mayor aumento, al fin y al cabo cuanto más grande veas el ave, mejor. Pero no es así. Con unos gemelos de 10 aumentos no podrías enfocar a menos de 10 metros, con lo cual serían inútiles para ver un pajarillo que se encontrase a 8 metros, algo que te sucedería muy a menudo. Y, por otro lado, el campo de visión se reduce muchísimo y aumentan las vibraciones al sujetarlo a pulso.

Podemos encontrar en las tiendas prismáticas con aumentos que van desde 3 a más de 20. En general, por encima de 10 o 12 los aumentos, las vibraciones que se producen al sujetarlos a mano hacen que sea difícil ver algo con claridad, y se hace necesario el uso de trípodes.

La luminosidad

La segunda cifra expresa el tamaño del objetivo en milímetros. Obviamente, a mayor tamaño, mayor luminosidad y mejor calidad de visión en condiciones de luz escasa, pero los aumentos también influyen en la luminosidad. Si dividimos el diámetro del objetivo entre el aumento obtenemos una cifra llamada Abertura Relativa o Luminosidad Relativa (L. A.). Cuanto mayor sea ésta, más luminosos serán los prismáticos. Según esto, entre unos prismáticos de 7×50 (L. A.= 7,14) y unos de 10×50 (L. A.= 5) serán más luminosos los de 7×50.

Hasta aquí todo bien, pero en la práctica no siempre corresponden los aumentos anunciados con los aumentos reales. En ocasiones poseen menos de lo anunciado, y rara vez algo más. La única forma de saberlo es mirar por varios gemelos que ofrezcan el mismo aumento y comparar. Por otro lado, a pesar de que la calidad óptica es, en general, buena, hay modelos que producen demasiados reflejos internos cuando se usan con el sol de frente. La única manera de saberlo es salir hasta la puerta del establecimiento si nos dejan y comprobarlo.

Ejemplos de prismáticos con prisma de tipo porro y en tejado
A la izquierda, binoculares con prisma de tipo porro. a la derecha, binoculares con prisma en tejado

Otras características de los prismáticos o binoculares

La mayoría de los gemelos indican “lentes con revestimiento multicapa“, “Fully Coated” o algo similar. Significan que han sido tratados para evitar la reflexión de la luz. Probablemente el comerciante te dirá que es para mejorar la visión nocturna porque él así lo cree, pero lo cierto es que no influye en la luminosidad del aparato.

Uno de los oculares, normalmente el derecho, tiene una pequeña escala que permite ajustar la diferencia de dioptrías entre un ojo y otro. Para ello debes cerrar el ojo derecho y enfocar con el tornillo de enfoque. Luego cierras el izquierdo (naturalmente abres el derecho) y ajustas el anillo de dioptrías hasta que veas perfectamente.

Si tu miopía no es muy exagerada o tienes presbicia será suficiente el tornillo de enfoque y el anillo de dioptrías para corregirlo y no necesitarás gafas. Si tienes astigmatismo o una miopía importante necesitarás las gafas. En este caso busca y prueba varios modelos de prismáticos antes de decidirte, pues mientras algunos te resultarán incómodos, otros serán más cómodos a la hora de usarlos con gafas.

Los oculares de los gemelos suelen tener un anillo de goma que se puede doblar hacia atrás para acercar más el ocular a la lente de las gafas y mejorar la visión.

La resistencia de los prismáticos al polvo, la lluvia y la intemperie es muy diferente de un modelo a otro y ni el precio elevado ni la marca nos va a aclarar tampoco nada en este sentido (a no ser que indiquen que son impermeables). Lo mejor es resguardarlos bien del polvo, la humedad, la arena y cualquier otro elemento que pueda dañarlo. Así durarán toda tu vida y la de tus hijos.

Características especiales de algunos binoculares

Podemos encontrar a la venta algunos binoculares presentan unas prestaciones que los hacen especiales y que pasamos a detallar a continuación:

Prismáticos con visión nocturna

Este tipo de binoculares son instrumentos electrónicos muy precisos que permiten ver en total oscuridad mediante infrarrojos. Suelen tener pocos aumentos, de 1x a 3x y, en muchas ocasiones, tienen un arnés para acoplarlos a la cabeza y permitir al usuario tener las manos libres. Suelen tener unos precios bastante elevados.

Prismáticos con zoom

Los prismáticos con zoom permiten mover las lentes internas para variar los aumentos que nos ofrecen. Suelen presentarse en rangos como 8-16, 10-22 o 10-30. Aunque en principio puedan parecer muy seductores unos prismáticos tan potentes, hay tres cosas que debes tener en cuenta:

  • Para que los aumentos por encima de 10x o 12x sean útiles, deberás estabilizarlos con ayuda de un trípode.
  • Su precio es mayor que el de los binoculares sin zoom.
  • Su peso también es mayor

Prismáticos con cámara

Pueden encontrar en las tiendas online algunos modelos incorporan una lente central con una cámara que permite tomar fotografías. Además, los binoculares con visión nocturna también suelen permitir hacer grabaciones y fotografías.

Binoculares con telémetro

Existen en el mercado modelos que tienen un telémetro para medir las distancias.

Prismáticos con estabilizador de imagen

Ciertos modelos de binoculares tienen estabilizadores de imagen electrónicos que mueven las lentes internas para corregir las vibraciones. De este modo, se pueden usar prismáticos con aumentos muy grandes y sujetarlos a mano sin que el exceso de vibraciones afecte a una correcta visión. Funcionan por medio de pilas o baterías. Lógicamente, este alarde técnico también se refleja en el precio.

¿Es mejor elegir unos binoculares de prisma de porro o de prisma de tejado?

Aquí entra, más que nada, el gusto del comprador. Yo prefiero, para la observación de la naturaleza, los gemelos tipo porro. Los viejos y baratos Super Zenith de 8×30 que mi padre me regaló en 1.986 continúan dándome un resultado excelente. No hace mucho he adquirido unos pequeños 8×21 de prisma en tejado que, por su pequeño volumen y peso, resultan adecuados para llevar a las excursiones que se quiera ir ligero de peso.

Entonces, ¿qué prismáticos comprar?

A la hora de elegir unos prismáticos, lo primero es tener claro que uso vas a darles, y elegirlos en función de ello.

Gemelos para actividades culturales, teatros, circos o deportes

Para eventos culturales y deportivos suele ser suficiente con unos binoculares de 3x a 6x. Los de 3×10 se encuentran entre los más usados para estos eventos, pero son de poca utilidad para naturalistas, ornitólogos o ecólogos.

Prismáticos para observar la fauna y safaris

Para observar fauna y para safaris son útiles unos prismáticos cuyos aumentos se muevan entre 7x y 10x. Más de 10 aumentos trepidarán demasiado,  a no ser que dispongan de estabilizador de imagen, en cuyo caso podríamos optar incluso por unos binoculares de 12x. Una combinación de aumentos y luminosidad interesante puede ser 7×35, 8×32 o 8×40

Prismáticos para observar a las aves

Para el ornitólogo u observador de aves resultarán apropiados unos aumentos de 7x, 8x y 9x. A mayores aumentos también aumenta la distancia mínima de enfoque, con lo que podemos encontrarnos con que nos resulta imposible enfocar a un pajarillo a 6 metros de distancia.

Binoculares para la montaña o el mar

En la montaña o el mar querremos observar desde perspectivas muy lejanas, por lo que nos interesará que nuestros gemelos tengan bastantes aumentos. Una buena opción pueden ser aumentos de 9x y 10x; incluso más aumentos si tienen estabilizador de imagen.

Prismáticos para astronomía, para observar la luna y las estrellas

Los prismáticos para observaciones astronómicas, para ver la luna y las estrellas se caracterizan por tener un gran diámetro de lente para aprovechar al máximo la luz, por ejemplo, 70 o 100, lo cual los hace grandes y pesados. Esto, unido a sus, por lo general, grandes aumentos (15x, 25x, etc.) que permiten un largo alcance, hace que sea necesario un trípode para utilizarlos.

Prismáticos para ver de noche o nocturnos

Si lo que deseamos es ver en oscuridad total, tendremos que optar por unos binoculares de visión nocturna. Si queremos hacer observaciones crepusculares o con poca luz, podemos optar por unos prismáticos muy luminosos, es decir con una gran lente y una buena luminosidad relativa. Unos binoculares de 7×50 son una buena opción.

¿Cuáles son las marcas de binoculares?

Puedes encontrar multitud de marcas en las tiendas online. Estas son sólo algunas: Nikon. Olympus, Bushnell, Zeis, Bresser, Celestron, canon, Steiner, Swarowski, Vivitar, Tasco, Vortex, Konus, Leica.

Cómo usar los prismáticos

  1. Ajuste la distancia de los oculares. Excepto algunos prismáticos baratos e infantiles, todos tienen una bisagra para variar la distancia de los oculares para adaptarlos a nuestro rostro. Simplemente, los pondremos ante nuestros ojos y acercaremos o separaremos los oculares hasta que se ajuste a la distancia entre nuestros ojos.
  2. Enfocar con el ojo derecho cerrado. Ajustaremos el enfoque mirando solo por el ojo izquierdo
  3. Ajuste las dioptrías del ojo derecho. Cerraremos ahora el ojo izquierdo y miraremos al mismo punto que antes. Si observamos que no está correctamente enfocado, corregiremos el enfoque con la anilla de dioptrías el ocular derecho hasta que obtengamos una imagen nítida.
  4. A partir de este momento, enfocaremos los objetos únicamente con la rosca central de enfoque.