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El cuaderno de campo

El cuaderno de campo, también llamado diario de campo o bitácora,  es la herramienta principal de todo naturalista o ecólogo sea cual sea la rama de la ecología objeto de su estudio.

Qué se pone en el cuaderno de campo

El cuaderno de campo es un registro de las observaciones detalles e impresiones de un determinado estudio, salida al campo, experimento, etc. Es donde el naturalista o ecólogo anotará sobre la marcha sus descubrimientos  y observaciones. Es la herramienta base de la ecología de campo. De lo contrario, es muy probable que al llegar a casa no recuerdes ni la mitad de lo que has visto.

El cuaderno de campo es la principal herramienta científica de cualquier naturalista o ecólogo. Aquí tienes modelos y ejemplos para que hagas tu propio cuaderno de campo

No sólo información, texto y datos sobre la fauna y la flora.

Aparte de las anotaciones referentes a las características de los especímenes y a lo que hacían en ese momento, en el cuaderno es muy interesante realizar también bocetos y dibujos de los ejemplares observados. Esto facilitará la identificación, y hará más agradable tu labor, más atractiva la consulta de tu cuaderno en momentos inmediatos y más fascinante en el futuro.

Obviamente, no es lo mismo tomar notas de plantas en nuestro cuaderno de campo que de aves, por ejemplo. Hay motivos, como los vegetales o los relacionados con la geología, que posarán para nosotros pacientemente mientras los dibujamos, los medimos y anotamos sus detalles; permitiéndonos realizar un trabajo relajado y muy gratificante. Otros, como la fauna en general, serán huidizos. Y, muchas veces, apenas tendremos unos instantes para tomar unas notas sobre sus rasgos principales que nos permitan aprender a identificarlos. Con el tiempo, iremos completando estos datos y terminaremos reconociendo estas especies de un vistazo.

Mesa de trabajo con un cuaderno de campo
Cuaderno de campo. Centro del lobo Ibérico de Sanabria

Modelo de cuaderno de campo

En realidad, cualquier libreta sirve. Aunque las típicas de espiral metálica quizá sean un poco endebles si las usamos mucho y las llevamos en una mochila o en un bolsillo apretados. Con respecto al tamaño, debe ser aquel con el que te sientas más cómodo. Normalmente las que se usan en el campo suelen caber en un bolsillo.

Siempre debes anotar en la parte de arriba de la página la fecha, el lugar, la hora y el tiempo que hace. Hoy día, que todo el mundo tiene teléfonos móviles con gps, es útil también anotar las coordenadas geográficas. Esto será mucho más específico que el nombre de un pueblo. Y nos permitirá en el futuro conocer exactamente dónde observamos un animal o planta en concreto. Y, algo mucho más interesante, nos puede permitir tener nuestro propio registro de las especies poco comunes en un mapa de Google Maps. Estos datos son básicos. Si no se toman las observaciones perderán mucho valor.

También pueden ser útiles otros datos como si lleva varias semanas lloviendo sin parar, si han empezado o no las primeras heladas otoñales, si se está sufriendo una sequía pertinaz u otro dato que te parezca importante o se salga de la normalidad y que podría condicionar el comportamiento o la aparición de algunas especies.

A continuación añadiremos los textos y dibujos que describan nuestras observaciones o experimentos. Cómo era el animal, qué hacía, si estaba solo o acompañado, lo acompañaban especímenes de su misma especie o de especies distintas, en qué hábitat se desenvolvía, etc.

Para cada nueva anotación distinta de ese día, es decir, una nueva especie o una observación distanciada en el espacio o el tiempo, volveremos a anotar la hora, las coordenadas geográficas y otros cambios que se hayan producido.

Lo más natural es que, al principio de nuestra aventura como naturalistas, nos dediquemos a identificar especies y tomar nota de los detalles de cada una que encontremos. En este caso, lo mejor es dedicar cada doble página del cuaderno a una especie distinta, con sus notas y sus bocetos; y añadamos, cuando lo descubramos, sus nombres comunes y científicos.

Cómo hacer un cuaderno de campo

La siguiente ilustración te permitirá hacerte una idea de cómo organizo yo una anotación en mi cuaderno de campo. Considera esto simplemente una orientación inicial. Con el tiempo y la práctica irás descubriendo cómo elaborar tu cuaderno en función de tus intereses e inquietudes.

Modelo de un cuaderno de campo
La distribución del contenido variará en función del dibujo que hagas. Si empleas un bolígrafo de 3 o 4 colores tus contenidos será más claros.

Ejemplos de cuaderno de campo

Los cuadernos o diarios de campo son una herramienta muy personal, y por lo tanto hay tantos diferentes como científicos y aficionados a la ciencia y a la ecología. Si eres una persona ordenada, con buena letra, llevas un bolígrafo de tres o cuatro colores que te permita diferenciar los tipos de anotaciones, y además dibujas bien, puedes convertir tu cuaderno de campo en una auténtica obra de arte. Y eso está muy bien y te invito a que lo hagas. Pero no debemos olvidar que la finalidad no es esa, sino llevar el registro de un experimento o un proyecto científico.

Montón de cuadernos de campo
Algunos de mis cuadernos de campo… desde el año 1985.
Ejemplo de Cuaderno de campo
De Charles D. Walcott (photo by Brian Boyle) – Royal Ontario Museum from Smithsonian Institution Archives, Accession 10-166, Walcott, Charles D, (Charles Doolittle), 1850-1927, Charles D. Walcott Collection, Dominio público, Enlace
Ejemplo de cuaderno de campo
De PePeEfe – Trabajo propio, CC BY-SA 3.0Enlace

Otro material útil para el estudio de la naturaleza además del cuaderno de campo

Aparte del cuaderno de campo, un naturalista llevará en su mochila más equipo para sus proyectos de ciencias, botánica, biología, etc. Éste depende de sus intenciones. Por ejemplo, si lo que le interesa es la observación de las aves, le bastará con su cuaderno y unos prismáticos, pero si quiere realizar un estudio sobre la flora y fauna del río de su pueblo necesitará más herramientas.

Instrumental naturalista para ecología
Esto es lo que puede contener la mochila de un naturalista

Material gratis

Gran parte del material que usaremos podrá ser aprovechado de otros usos y reutilizado.

Bolsas y recipientes de plástico para guardar los especímenes que decidas llevarte a casa para someterlos a un estudio más detallado. Como con toda seguridad tus frascos de plástico serán un bien muy preciado que reutilizarás una y otra vez, en lugar de anotar los datos directamente sobre ellos, con lo cual terminarían muy emborronados, puedes pegarles una tira de cinta de carrocero (un tipo de cinta adhesiva de papel empleada por los pintores y otros profesionales) y escribir sobre ella. También puedes anotar únicamente la fecha y un número que hará referencia al espécimen o los datos anotados en tu cuaderno de campo con ese mismo número de referencia. No hace falta decir, que debes respetar escrupulosamente la ley y las especies y los lugares protegidos.

Una pequeña navaja, un metro, un rollo de cinta adhesiva, unos metros de cordón ocupan poco espacio y serán útiles en muchas ocasiones. Seguro que podemos encontrarlo por casa.

El GPS viene incorporado en los teléfonos móviles. Solo tendremos que descargarnos alguna aplicación gratuita. Lo usaremos para anotar las coordenadas geográficas de nuestros avistamientos y observaciones.

A mí me gusta llevar lápices de colores para dar vida a mis bocetos. Seguro que también tienes en casa.

Un mapa de la zona que estás estudiando puede ser útil. Los mapas del Servicio Geográfico del Ejército o del Instituto Geográfico Nacional a escala 1:50.000 son prácticos, pero le sacarás más rendimiento a los del a escala 1:25.000.

También podemos llevar el mapa de la zona en nuestro teléfono móvil. Podemos usar los de Google Maps o bien aplicaciones como OruxMaps o IGN, que es la misma que la anterior, pero con los mapas de España preinstalados. Son gratuitas

Material barato

La lupa te permitirá descubrir los secretos que ocultan las flores, la increíble morfología de los insectos o la enorme belleza de miles de criaturas aparentemente insignificantes. Las clásicas lupas como la de Sherlock Holmes poseen 2 ó 3 aumentos y son útiles para explorar espacios grandes como lo que se oculta bajo una piedra o la corteza de un árbol o para observar las flores e insectos de mayor tamaño. Pero si queréis descubrir los secretos más diminutos necesitaréis una pequeña lupa de bolsillo de unos 10 aumentos (x 10) como la de la foto.

Lupa de 10 aumentos
Lupa

Las redes con mango como las que venden en las tiendas de acuarios y peces serán muy útiles para el estudio de charcas y ríos. Podemos comprarlas o bien confeccionarlas nosotros mismos.

Una “caja limneana” es un recipiente para llevar las plantas recolectadas sin que se marchiten. Durante mucho tiempo las improvisé con botellas de plástico de 2 litros de las de los refrescos a las cuales practicaba una abertura para meter las plantas, hasta que descubrí que en los comercios “chinos” venden recipientes de plástico alargados para guardar espaguetis que son mucho más cómodos y prácticos.

Caja limneana con plantas en el interior
Caja linneana improvisada con un recipiente para espaguetis

Las guías de campo de bolsillo ocupan poco y son imprescindibles para identificar las especies observadas. Si lo prefieres, también puedes abordar la labor de identificación tranquilamente en casa. También las puedes consultar o tomar en préstamo en la biblioteca de tu localidad

Si quieres mapas en papel de tu lo calidad, probablemente los podrás adquirir sin ningún problema en cualquier librería de tu pueblo.

Material algo más caro o muy caro

Los prismáticos son imprescindibles si queremos observar a las aves. En determinadas circunstancias también será muy útil un telescopio. Hay precios para todos los gustos, pero nos servirán unos económicos.

El telescopio terrestre es una herramienta muy útil para los ornitólogos y observadores de aves. Los hay de todos los precios, pero los mejores son muy caros. Para usar un telescopio terrestre hace falta un trípode.

Una cámara fotográfica no es imprescindible (los primeros naturalistas no las tenían) pero sí muy útil, y también cara. No obstante, para muchas de nuestras observaciones nos bastará con la del teléfono móvil. Hemos de asegurarnos de tener activada la opción de que guarde las coordenadas geográficas en los datos EXIF de la fotografía.