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Espeleología

La espeleología es un deporte muy complejo, que emplea equipo específico y también equipo propio de otros deportes, puesto que puede llegar a combinar la escalada, el buceo e incluso la orientación y la supervivencia.

La palabra espeleología nació en 1890 de la mano del prehistoriador Emilie Rivière. Procede de las palabras griegas “spelaion” (caverna) y “logos” (tratado), por lo que viene a significar algo así como tratado del estudio de las cavernas. Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua, la espeleología es la “ciencia que estudia la naturaleza, el origen y formación de las cavernas, y su fauna y flora”. La palabra espeleología hace referencia, por tanto, a una disciplina científica más que a una deportiva.

Espeleología: exploración de cuevas y grutas

El término que definiría la actividad deportiva en sí es espeleísmo, pero apenas se usa (ni siquiera lo en encontrado en el diccionario de la RAE) y se emplea la palabra espeleología tanto para definir la ciencia como el deporte.

Los primeros espeleólogos fueron científicos y paleontólogos que, durante los siglos XVII y XIX intentaban saber más acerca de la prehistoria. Pero el gran pionero e impulsor de la espeleología moderna fue el francés Edouard Martel (1859-1938). Fue el primero en desarrollar materiales específicos como las escaleras de cuerda o las canoas plegables de tela impermeable. A lo largo de su vida exploró 1500 grutas por casi todo el mundo y fundó la Sociedad Francesa de Espeleología. Entre los muchos descubrimientos de este eminente espeleólogo está el lago Martel, uno de los más grandes del mundo, en las cuevas del Drach (Mallorca).

Existen tres tipos de espeleológica en función del tipo de grutas donde se desarrollan.

La espeleología Kárstica se desarrolla en cuevas de origen Kárstico, producidas al disolver el agua la roca o material del cual está formado el terreno, como la caliza y la dolomía. Este tipo de cuevas también puede aparecer bajo los glaciares. Las condiciones de exploración pueden ser duras debido al frío, la humedad y las corrientes de agua gélidas que pueden aparecer en algunas de estas grutas.

El espeleobuceo se realiza en las cuevas subacuáticas, y es, probablemente la especialidad de la espeleología más peligrosa.

Espeleología fácil en la cueva de Valporquero
La cueva de Valporquero, en la provincia de León, es una de las más espectaculares que podemos encontrar en España, y se puede visitar turísticamente.

La espeleología volcánica o vulcanoespeleología se realiza en cuevas formadas por la lava durante la erupción de los volcanes. Aunque podemos encontrarnos con largas cavidades verticales o pozos, lo normal son galerías con poca inclinación donde no hay agua e incluso puede hacer calor.

Por su parte existen también tres tipos de cavidades básicas que nos podemos encontrar al practicar espeleología. Las galerías son conductos horizontales o con una ligera inclinación de dimensiones muy variables. Los pozos son conductos verticales. Las salas son ensanchamientos de los conductos y suelen tener grandes dimensiones.

El equipo va a variar en función del tipo de gruta que vamos a explorar, pero, en general, es similar al de la escalada; si bien, está adecuado a las condiciones de frío y humedad que reina en el interior de las cuevas. Dependiendo de esto, puede ser necesario llevar desde ropa impermeable hasta trajes de neopreno. Por supuesto, también puede ser necesario material de buceo para el caso del espeleobuceo. No hay que ser un gran especialista ni un osado aventurero para practicar la espeleología, pero conviene ser sensatos y asociarnos al club de espeleología más cercano a nuestra población. De esta manera podremos asistir a cursos e internarnos en grutas acompañados por especialistas que nos guiarán y ayudarán sobre la marcha. En la web de la Federación Española de Espeleología tenéis enlaces a las federaciones y clubes de cada comunidad autónoma.