Logotipo de Vive la Naturaleza
Google
Web www.vivelanaturaleza.com

Manual del naturalista

El estudio del medio acuático

El agua ejerce una gran fascinación sobre las personas, sólo hay que fijarse en la tendencia natural que tienen todos los niños pequeños de pisar los charcos.

Para el naturalista es un medio fascinante que no requiere de grandes recursos para su estudio. Sólo necesita su inseparable cuaderno de campo, una o más redes de varios tamaños, varios tarros (mejor transparentes y de plástico) para guardar las muestras y una bandeja blanca que será útil para observar los especímenes.

Lo que encontremos dependerá, indudablemente, de la época del año y del tipo de ambiente: aguas estancadas, arroyos, tramos altos, medios o bajos de los ríos, etc.

Incluso una pequeña charca que se seca con los calores del verano es un hervidero de vida cuando llega la primavera. Muchos insectos acuáticos, como los zapateros, que se desplazan sobre la superficie del agua, o los ditiscos, grandes escarabajos buceadores, enseguida colonizan las charcas y aguas estancadas. Otros acuden a poner sus huevos, como los mosquitos o las libélulas.

Sapo de los CañaveralesLos anfibios también son muy comunes en el medio acuático. La rana común (Rana ridibunda) y la rana de San Antonio (Hyla arborea) permanecen todo el año cerca del agua. La última gusta de las masas de vegetación que se forman en las orillas. Ciertas especies como la rana bermeja (Rana temporaria) o la rana patilarga (Rana ibérica), ambas de tonos marrones, prefieren las corrientes y los arroyos de los tramos altos de los ríos. Los sapos, en cambio, sólo acuden al agua durante la reproducción. Si nos acercamos con cuidado a una charca al anochecer de las primeras noches cálidas de la primavera disfrutaremos del concierto que ofrecen para atraer a las hembras. Las ranas ponen sus huevos en grumos, en tanto que los sapos los ponen en tiras alargadas. A veces realizan la puesta en charcos que se secarán antes de que los animalitos terminen su metamorfosis.Tritón Ibérico

Descubrir el primer tritón es un acontecimiento muy emocionante para un naturalista. Algunos son verdaderamente hermosos, como el tritón jaspeado (Triturus marmotarus). El macho presenta durante la reproducción una gran cresta que va desde la base de la cabeza hasta el final de la cola, con una pequeña interrupción al principio de ésta. Tras la reproducción, la cresta disminuye en tamaño. Las hembras, en lugar de cresta, presentan una línea anaranjada. Pone sus huevos uno por uno en el envés de las hojas de las plantas acuáticas. Es una especie difícil de ver, a no ser en primavera, cuando se acerca al agua para reproducirse. También las salamandras dependen del agua en un momento de su vida. Aunque se aparean fuera de ella y los huevos se desarrollan en el interior de la hembra, ésta los pare en el agua envueltos en una membrana de la que se desprenden enseguida. El tritón Ibérico, al contrario que el jaspeado, pasa toda su vida en las aguas de las partes más altas de los ríos.

Culebra viperinaSi tienes suerte quizá puedas encontrar alguna culebra de agua como la culebra viperina (Natrix maura) o la culebra de collar (Natrix natrix). Las dos son completamente inofensivas y ni siquiera muerden cuando se las coge, aunque pueden expeler un olor desagradable por la glándula anal. La culebra de collar suele tener un collar amarillo por el cuello que la hace fácilmente identificable. La culebra viperina presenta una coloración en zigzag que le da cierto parecido con las víboras, incluso deforma la cabeza para darle apariencia triangular, silba y hace ademán de atacar cuando se siente acorralada pero, como dijimos antes, no llega a morder. Es una especie mucho más acuática que la culebra de collar, que también se puede encontrar en prados, setos y zonas secas. Ambas pueden alcanzar un tamaño considerable, próximo al metro de longitud, y esta última incluso superarlo... si se les deja, claro.Martín pescador

Muchas aves están especialmente adaptadas para vivir y obtener su alimento del agua. El mirlo acuático (Cinclus cinclus), de color pardo oscuro con el pecho blanco, es una de las más frecuentes. Suele pasar volando como una flecha a ras del agua y es fascinante ver como se zambulle y vuela literalmente bajo el agua en busca de los insectos que constituyen su dieta. También son frecuentes las lavanderas, con el incesante oscilar arriba y debajo de su cola mientras buscan insectos entre las piedras. Pero, sin duda, la joya de los arroyos es el martín pescador, con su hermoso plumaje azul y naranja.

Los mamíferos emblemáticos de estas zonas, como la nutria (Lutra lutra) y la rata almizclera o desmán de los Pirineos (Calemys pyrenaicus), inconfundible por su largo hocico y su nadar inquieto entre las piedras del fondo del río, son cada vez más escasos debido a la destrucción de su hábitat y a la contaminación de las aguas.

Qué equipo necesitas

Necesitaremos una o varias redes de diferentes tamaños para extraer a los animalitos del agua. Podemos confeccionarlas nosotros mismos en lugar de comprarlas.

Recipientes para guardar los especímenes. Mejor los de plástico que los de cristal, que podrían rompérsenos con facilidad. Cuando recojamos pececillos, debemos meterlos en recipientes grandes o usar bolsas de plástico fuertes, como las que usan en los comercios de acuarios, y llenar 1/3 de agua y dejar el resto de aire. Naturalmente hay que introducirlos lo antes posible en nuestra pecera.

Una bandeja blanca de plástico con las paredes altas u otro recipiente similar nos servirá para observar con detenimiento los especímenes, y tomar anotaciones sin que huyan. Para observar a las ranas tendremos que introducirlas en un recipiente transparente.

Con unas botas altas de goma podremos meternos en el agua sin mojarnos. Si hace calor y el agua no está muy fría también podemos usar unas sandalias de río y unos pantalones cortos.

Nuestro cuaderno de campo siempre nos acompañará a todas nuestras salidas. Aunque en nuestra excursión por el campo no hayamos proyectado detenernos a observar a fauna y la flora minucuisamente, nunca se sabe qué podemos descubrir por casualidad. Más información>>


Manual del Naturalista:

Equipo del naturalista | Los prismáticos | La observación de las aves | Cómo atraer a las aves | El estudio del medio acuático | La observación de los mamíferos | Huellas de animales | Micología I: El estudio de las setas-1 | Micología I: El estudio de las setas-2 | Micología II: Recolección y consumo | Micología III: La toxicidad de las setas | El estudio de las aves | Cría de renacuajos | Grabación de sonidos
Copyright 2001-2008 by www.vivelanaturaleza.com

Todos los derechos reservados. Todos los artículos de Vive la naturaleza son ORIGINALES. Está permitida la utilización de los contenidos de la web con fines no comerciales citando la fuente. El uso de Vive la Naturaleza implica la aceptación de los Términos y Condiciones. Política de privacidad