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Diente de león - Taraxacum officinalis

Guía de la naturaleza: Plantas medicinales

Clasificación taxonómica

Reino: Vegetal; Phylum: Magnoliophyta (Angiospermas); clase: Magnoliopsida; orden: Asterales; familia: Asteraceae.

Otros nombres:

Nombres comunes: achicoria amarga, amargón
Otros idiomas:Inglés: common dandelion; Alemán: gewöhnliche löwenzahn; Francés: consoude officinale; Italiano: taràssaco comune, dente di leone; Portugués: dente-de-leão.

Características

Descripción

Tiene una raíz principal larga y carnosa en la que se forma una roseta basal de hojas más o menos lanceoladas y con dientes grandes y triangulares. Las flores aparecen en lo alto de largos pedúnculos de 30 o más centímetros de longitud, huecos y que exudan un látex blanco al romperlos. Estás flores están formadas en realidad por multitud de flores amarillas más pequeñas. Los frutos tienen pelos plumosos en forma de paracaídas que facilitan su diseminación por el viento.

Biología

Es una herbacea perenne que florece durante la primavera y el verano, a veces incluso más tarde. Parece ser que el nombre diente de león englobaría en realidad a docenas de especies muy difíciles de diferenciar entre sí. Se suele considerar una mala hierba a pesar de todas sus propiedades.

Hábitat y distribución

Se cree que puede tener un origen europeo y asiático, aunque actualmente se puede encontrar en las zonas templadas de casi todo el mundo: América del Norte y del Sur, África, Nueva Celanda y Australia. Crece en praderas, bordes de caminos, etc.

Usos

Medicinal

El diente de león es un suave laxante que el excursionista o el aventurero estreñido siempre tendrá a mano porque crece en casi todas partes. Al ser también un depurativo favorece la curación de algunas afecciones como eccemas o celulitis cuando están provocadas por el propio estreñimiento, al retener sustancias tóxicas en el organismo. Además, posee otras aplicaciones medicinales tomada en forma de infusión, jugo o ensalada:

Sus propiedades como colerética (estimula la producción de bilis por el hígado, lo cual facilita la digestión de los cuerpos grasos), y colagoga (contrae la vesícula biliar favoreciendo el vaciado de la bilis al intestino), la hacen especialmente útil en problemas del hígado y la vesícula biliar como hepatitis, cirrosis, vesícula perezosa o insuficiencia hepática.

Las curas de primavera y otoño (entre 4 y 6 semanas en cada estación) son muy útiles para quienes sufren de cálculos en la vesícula. Aunque no llega a eliminarlos, evita que se formen.

También son importantes sus efectos sobre el riñón, y es útil para la gota y la artrosis por ser diurética (colabora en el proceso de depuración de la sangre y elimina las toxinas que contiene) y depurativa (purifica la sangre y contribuye a eliminar los desechos mediante una acción diurética, laxante o sudorífica).

Las digestiones perezosas se ven mejoradas por esta planta en virtud de sus propiedades como aperitiva (posee principios amargos que estimulan el apetito y preparan las operaciones digestivas) y tónica estomacal (ejerce una acción fortificante y restauradora sobre el estómago), que aceleran el proceso de digestión y aumentan la secreción de todas las glándulas digestivas.

La infusión se puede preparar con 1 ó 2 cucharaditas en 1/4 litro de agua fría y se deja hervir un minuto. A los 10 minutos se cuela.

El jugo se obtiene triturando, machacando o pasando las hojas por la licuadora. Se toman 2 ó 3 cucharaditas antes de cada comida.

Si padecéis alguna de las afecciones mencionadas, probablemente os interese incluir esta planta en vuestro botiquín natural. Se aconseja recolectar en primavera la planta entera. La podéis colgar a secar en un lugar aireado o, en el caso de la raíz, cortarla longitudinalmente y secarla al horno a no más de 40ºC.

Comestible

El diente de león nos aporta vitamina A, vitamina C y niacina. Se pueden comer en ensaladas, hervidas, o en bocadillos sustituyendo a la lechuga. Para ello recolectaremos las hojas más tiernas, principalmente al inicio de la primavera, antes de que se vuelvan demasiado amargas. Este amargor se puede reducir dejándolas en remojo durante 2 horas.

Los extremos de las raíces se pueden preparar cocidos como el salsifí. Las flores, antes de abrir, se pueden conservar en vinagre para usar como condimento o acompañando otros platos.

Bebida

Con las raíces de diente de león se puede conseguir un sustituto del café, sin los efectos negativos de éste, pero con casi todas las propiedades medicinales de la planta. Para ello se secan las raíces al sol o al horno sin quemarlas, después se trocean y se tuestan, por ejemplo en una sartén, removiéndolas con frecuencia. Por último las podéis moler entre dos piedras.

Las flores también se utilizan para hacer el "vino de diente de león".

Otros usos y curiosidades

De niños todos hemos jugado alguna vez a esparcir sus semillas, que flotaban ayudadas de su curioso "paracaídas". Tradicionalmente se ha usado el látex de diente de león contra las verrugas y para quitar algunas manchas de la piel. Las flores también han sido utilizadas como ingredientes de algunas bebidas alcohólicas.

Multimedia

Fotografías

Diente de León (Taraxacum officinalis)
Diente de León (Taraxacum officinalis). Obsérvense las hojas profundamente dentadas formando una roseta basal.

 

Diente de León (Taraxacum officinalis)
Campo repleto de diente de león (Taraxacum officinalis) a principios de la primavera.

 

Diente de León (Taraxacum officinalis)
Detalle de las flores de diente de león (Taraxacum officinalis)

 

Diente de León (Taraxacum officinalis)
Diente de León (Taraxacum officinalis). Semillas formadas y listas para ser diseminadas por el viento.

 

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