Ons
constituye un pequeño archipiélago formado por
islas e islotes que se encuentra a la entrada de la ría
de Pontevedra, de la cual constituye su protección
natural.
La isla de Ons, con sus 4,9 km. de largo, es la isla más extensa del Atlántico peninsular. La zona occidental es la más escarpada, con acantilados abruptos, en cambio la oriental es mas suave y cuenta con numerosas playas.
La isla de Onza u Onceta está separada de la anterior por un canal de 600 metros llamado "Freu da Porta".
Parece ser, por los restos arqueológicos, que incluyen el "Castro dos Mouros" en la zona sur, que la isla estuvo habitada desde tiempos muy lejanos. Sufrió a lo largo de la historia el ataque de piratas y viquingos y un par de tentativas de convertirla en enclave militar que, afortunadamente, al final quedaron en nada. En 1955 contaba con más de 500 habitantes. A partir de esta fecha, el censo fue descendiendo. En 1975 no llegaba a 200, y en 1986 sólo vivían en Ons 16 personas.
El
aislamiento durante largos periodos de tiempo al que se veían
sometidos los habitantes de Ons provocó el surgimiento
toda una cultura isleña cargada de leyendas y supersticiones
de gran interés antropológico y de una medicina
popular basada en hierbas medicinales.
La propiedad de la isla de Ons ha pasado a lo largo de la historia por las manos de diversos particulares, que arrendaban las tierras a sus habitantes. Estos jamás han podido ser dueños de la casa que habitaban ni de la tierra que cultivaban. Desde que el estado expropió la isla ha pasado por manos de militares, del Instituto Nacional de Colonización, del Instituto de Reforma y Desarrollo Agrario, del ICONA y de la Xunta de Galicia. Unos y otros han llevado a cabo acciones en ocasiones absurdas y otras veces ciertamente estúpidas, como crear un poblado andaluz en una aldea gallega o construir una carretera, con miras a prevenir los incendios endémicos de este lugar, que pasa al lado de la zona de cría de los cormoranes y quizá sea su sentencia de muerte. Actualmente (julio, 2001) se proyecta incluir la isla de Ons en el futuro Parque Nacional de las Islas Atánticas.
Aunque en el pasado probablemente Ons contaba con masas arbóreas de sauces y roble melojo (Quercus pyrenaica) ya no queda casi nada de ellas, tan sólo algún sauce al lado de las fuentes, debido a los incendios continuos consecuencia de la histórica rebeldía de los isleños. La vegetación arbórea actual la constituyen algunos pinares, un eucaliptal al lado de la playa de Melide, algunos frutales y alguna acacia. La mayor parte de la isla está cubierta por matorral, principalmente tojos, también Armenia maritima y Angelica pachycarpa. En las playas destacan dos especies fijadoras de dunas: Ammofhila arenaria y Agropyrum junceum.
Entre la fauna destaca sin duda la colonia de cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis) que cría en los acantilados más inaccesibles. En los acantilados e islotes de la zona norte también habita la gaviota patiamarilla (Larus cachinnans). El Arao Ibérico desapareció de la isla en los años 60 y, lamentablemente, se encuentra en vías de extinción. En 1989 sólo quedaban 2 ó 4 parejas en las islas Sisargas, 15 ó 20 en el islote Vilán de Fora (A Coruña) y 1 ó 2 en las islas Cíes. Entre los reptiles destaca la culebra de escalera (Elaphe scalaris) y el lagarto ocelado (Lacerta lepida)
Por otra parte, la isla es un importante enclave de descanso de las aves migratorias, y sus fondos marinos poseen una gran riqueza.
O burato do Inferno: (el agujero del infierno) Se encuentra en la zona sur de la isla y es una peligrosa grieta que desciende verticalmente hasta el mar. Se puede entrar en barca por la parte de abajo. Esta cargada de leyendas y supersticiones que, por otro lado, son extremadamente abundantes en esta isla. "En los días de temporal se oyen los gritos y gemidos de las almas que ha atrapado el diablo", dicen los isleños. Probablemente, el origen de estas leyendas sea el temor que inspiraba a quienes se aproximaban a ella los sonidos que emitían los extintos Araos que antaño anidaban en su interior. Una cruz en el acantilado, que recuerda a un guardamarina que murió al resbalar en su traicionero borde y caer dentro, nos recuerda su peligrosidad.
Playa de Melide: Playa nudista situada en el norte. Probablemente la mejor de la isla. También es zona de acampada anárquica y desbaratada.
Playa de Pereiró: Durante la bajamar se ve el arrecife rocoso que dificulta el baño pero que permite intuir la gran riqueza de los fondos marinos que rodean las islas.
Playa de Fedorentos: En la ensenada de Fedorentos, frente a la isla de Onza. Es la más recogida y de difícil acceso. Tiene una cueva.
Mirador de Fedorentos: Situado sobre el acantilado, al sur.
Laxe do Crego: Es un islote con un sepulcro antropomorfo donde enterraron a un monje del monasterio que, en tiempos, hubo en la isla. Durante la marea baja se puede acceder desde la playa Area dos Cans.
Mirador de Punta Centolo: Situado en el extremo norte.
Faro: El primero data de 1865. Sufrió diversas mejoras hasta que en 1926 se construyó el nuevo, que actualmente funciona con paneles solares. Buenas vistas.
Los teléfonos de la compañía Naviera Illa de Ons para ir a la isla desde Bueu son: 986.32.00.48, 986.68.76.99 y 696.99.19.88; y de Sanxenxo Tel.: 986.73.10.55 y 986.73.13.43.
En la zona de O Curro, cerca del embarcadero, hay un puesto de la cruz roja, teléfono y varios restaurantes que, además de comidas, ofrecen habitaciones (Casa Acuña Tel.: 986.68.76.99 y 908.68.34.21; Casa Checho Tel.: 986.68.76.98). Existen una zona de acampada libre al lado de la playa de Melide, a la sombra del eucaliptal, y en el lugar llamado "Chan da Pólvora" se encuentra el campamento de la Xunta.
Ruta del sur: Al salir de "O Curro", como se denomina al grupo de edificaciones situadas junto al puerto, pasaremos delante de la iglesia y seguiremos el camino que va hacia el sur. Nos lleva por las playas Area dos Cans (si la marea está baja podemos aprovechar para ver "A Laxe do Crego"), Canexol y Pereiró. En la zona de Pereiró se encuentra el campamento de la Xunta, cerca de allí, un montículo esconde los restos del "Castro dos Mouros". Un poco más adelante, el desvío hacia la derecha nos llevará al "Burato do Inferno", y si seguimos por la izquierda alcanzaremos el mirador de Fedorentos.
Ruta del Norte: El camino que sale a la derecha de la iglesia nos lleva hasta un cruce cuyo desvío a la izquierda va al faro. Si continuamos por la derecha llegamos hasta la playa de Melide. Desde aquí, un sendero nos acerca al mirador de "O Centulo".
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