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Primavera (Primula veris, P. vulgaris, P. eliator)

Plantas medicinales, comestibles y útiles para aventureros y excursionistas

Las primaveras se encuentran entre las plantas de nuestros prados que antes florecen. Si el invierno no es muy frío, se pueden encontrar las primeras flores incluso a mediados de enero. Al excursionista le resultará más útil como alimento y también como medicinal. En este caso es un remedio para los dolores de cabeza y como antiinflamatorio en caso de contusiones, dolores musculares e incluso esguinces, entre otros. Además, el té de pétalos de primavera es una bebida muy agradable.

La primavera como medicinal

Tradicionalmente se usa como medicinal la Prímula veris y, también, la P. Eliator, que a primera vista parece exactamente igual que la primera. Sin embargo, Penelope Ody en su libro "Las plantas medicinales" de Círculo de Lectores asegura que la Prímula Vulgaris, más común y abundante en la Península Ibérica, las puede sustituir sin problemas.

Es más, dada la escasez que afecta a la prímula veris, protegida en algunos lugares, es mejor abstenerse de recolectarla, especialmente en lo que se refiere a la raíz, ya que, obviamente, supone la muerte de la planta.

Por otro lado, conviene saber que las variedades cultivadas y ornamentales de Primavera no son adecuadas para estos usos, ya que poseen unos pelillos que causan irritaciones a veces bastante serias.

Las partes de uso medicinal son la raíz principalmente, y las flores. Algunos autores también incluyen las hojas frescas, aunque no es frecuente.

Primavera (Primula vulgaris)

Primula vulgaris

Al excursionista le resulta útil para improvisar un remedio contra los dolores de cabeza con la infusión de sus flores, que tiene propiedades sedantes (calman y regularizan la actividad nerviosa) y antiespasmódicas (relajan ciertos músculos dolorosos. Al actuar sobre el influjo nervioso que dirige el ritmo de la contracción muscular, calman espasmos, convulsiones y afecciones nerviosas). La infusión de flores también es útil contra la sobreexcitación nerviosa, y tradicionalmente se emplea contra el insomnio. Al ser diuréticas (eliminan las toxinas de la sangre) y depurativas (purifican la sangre y eliminan los desechos) se pueden emplear también en casos de gota y cálculos en las vías urinarias. Da mejores resultados combinada con otras plantas medicinales.

La infusión de raíz posee más principios activos. Es un expectorante (favorece la expulsión de secreciones de los bronquios y la faringe) que se emplea para tratar problemas de bronquios como asma, bronquitis, catarros bronquiales o tos. Se recomienda especialmente para tratar la bronquitis crónica de las personas mayores o tos senil, que se produce al acumularse sangre en los pulmones a causa del menor rendimiento del corazón. La primavera, además de facilitar la expectoración, aligera el sistema circulatorio aumentando la eliminación de agua en virtud de sus propiedades como diurético. M. Palow, en su obra "El Gran Libro de las Plantas Medicinales" de Ed. Everést recomienda la siguiente mezcla para tratar la tos y los enfriamientos:

Raíz de primavera: 3 partes; hojas de fárfara         : 1 parte; frutos de anís: 1 parte; frutos de hinojo: 1 parte. Se vierte 1/4 litro de agua hirviendo sobre 2 cucharaditas de mezcla, se cuela a los 10 minutos, se endulza y se toma caliente.

Primula veris

Primula veris

Además, la raíz contiene sustancias emparentadas con el ácido acetilsalicílico  o aspirina, que le proporcionan propiedades analgésicas (calma el dolor), antiinflamatorias (reduce la inflamación oponiéndose a las reacciones del organismo) y antirreumáticas. Estas propiedades la hacen útil en forma de infusión en casos de gota y afecciones reumáticas; y en forma de compresa para tratar esguinces, dolores musculares y contusiones.

La infusión se prepara con una cucharadita de raíz o flores frescas o secas por taza de agua. Se hierve y se deja reposar 5 minutos. Se toman dos o tres tazas diarias.

Algunos autores recomiendan las hojas frescas en infusión o mezclada en ensaladas como diurético y depurativo.

La decocción para las compresas se puede preparar con un puñado de raíz en medio litro de agua.

Si queremos incorporar esta planta a nuestro botiquín natural, debemos secarla a la sombra. La época considerada como la mejor para la recolección de la raíz varía de un autor a otro. Algunos recomiendan recogerlas antes de la floración, otros en septiembre. En cualquier caso, parece conveniente recogerla fuera de la época de floración. Con las flores es más sencillo: se recogen cuando las hay.

La primavera como comestible

Las hojas de primavera (Primula vulgaris, P. Veris y P. Eliator) se consumen como ensalada y en forma de verdura. Las hojas de Prímula vulgaris  en ensalada resultan gruesas y ligeramente amargas al paladar si se consumen solas, pero son agradables acompañando carne.

Para preparar en forma de verdura es mejor escaldarlas unos minutos y cambiarles el agua, que se habrá teñido de verde. No es necesario hervirlas mucho tiempo, 10 ó 15 minutos bastan. De esta manera se evita el ligero amargor de la ensalada, que a personas delicadas puede producirles ardor de estómago, y se convierte en una verdura de sabor delicado.

Las flores, aromáticas, se han usado como ingredientes de tartas. En el campo podéis emplearlas para darle un toque de color a las ensaladas con sus pétalos amarillos, que contienen provitamina A.

Bebida

El té de pétalos de primavera tiene un agradable sabor y carece de efectos excitantes, al contrario, es sedante. Se puede preparar con pétalos frescos o secos.

Otros usos y curiosidades

Las primaveras se han cultivado como ornamentales desde hace siglos. Ahora existen bonitas variedades artificiales, algunas de las cuales poseen pelillos urticantes capaces de desencadenar reacciones alérgicas.

Las flores de primavera se han usado como ingredientes de vinos y otras bebidas alcohólicas. También se han empleado como cosmético, para tratar las pieles secas y grasas y lavar granos y verrugas y estirar las arrugas. Antiguamente se trituraban las flores secas y se mezclaban con harina de avena o maíz para emplearlas como limpiador cutáneo.

Con las flores también se puede preparar una pomada útil contra las quemaduras producidas por el sol. Para ello necesitamos comprar ungüento emulsionador y glicerina en la farmacia. Se prepara de la siguiente manera: se funden 150 gr. de ungüento emulsionador, 70 ml. de glicerina y 80 ml. de agua en un recipiente al baño maría. Se añaden 30 gr. de flores de primavera y se calienta a fuego lento durante 3 horas. Se filtra y se remueve continuamente hasta que se enfríe. Por último se rellenan los tarros.

Esta crema se conserva durante varios meses. Para aumentar su duración, podemos guardarla en la nevera o añadirle unas gotas de tintura de benzoína.

Antiguamente, para hacer estas cremas se usaba cera de abejas y aceites orgánicos, como aceite de girasol, pero su durabilidad es menor.

Descripción y características

Existen ocho especies de primaveras en la península Ibérica y Baleares, muchas con flores rojas, y ninguna fácil de confundir con las tres especies de las que hablamos aquí: Prímula vulgaris, P. veris y P. Eliator).

La más común es la prímula vulgaris. Las tres especies tienen las hojas muy parecidas, dispuestas en roseta basal y con el margen irregular, pero las de P. veris y P. eliator se estrechan más hacia la base.

Las flores de P. vulgaris se encuentran solitarias al final de un tallito o pecíolo. Son de color amarillo, normalmente más pálido que las otras dos, con unas manchitas naranjas en la base de los pétalos. Por el contrario, las flores de P. veris y P. eliator se disponen en forma de racimo o umbela al final de un tallo que se eleva bastante sobre la roseta de hojas. Son muy aromáticas y poseen unas manchitas anaranjadas o rojizas en la base de los pétalos.

La Primula vulgaris la podemos encontrar hasta 1000 metros de altitud. La Primula veris no aparece al sur de los países mediterráneos. En España se restringe a las montañas del norte. La Primula  eliator es propia de zonas montañosas, hasta 2.400 metros.

Plantas medicinales, comestibles y útiles Índice
Sobre el modo de empleo y características de las plantas medicinales
Recolección y secado de las plantas medicinales || Cómo emplear las plantas medicinales || Principios activos de las plantas medicinales
Plantas medicinales
Ajo de oso || Aleluya || Aliaria || Amapola || Berro de prado || Castaño || Celidonea || Cerezo || Diente de león || Dulcamara || Endrino || Espadaña || Espino blanco || Estramonio || Fresa silvestre || Fumaria || Hiedra || Llantén || Lúpulo || Madroño || Malva || Margarita menor || Ortiga || Primavera || Pulmonaria || Robles y encinas || Sauco || Trébol de prado || Zarza

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