| Bienvenido a www.vivelanaturaleza.com |
| Hay 31 usuarios conectados: 30 anonimos y 1 registrados |
El
castaño, natural de Asia Menor, fue introducido por
griegos y romanos en Europa, y se aclimató sobre todo
en terrenos siliceos, llegando a ser muy abundante en algunas
zonas. La cultura y el folklore populares le han dado muchos
usos, desde emplear las castañas como talismanes mágicos
hasta usar la oquedad natural de los castaños viejos
como recinto para guardar el ganado e incluso como vivienda.
Las castañas son un alimento muy energético que contiene un 40% de hidratos de carbono. También poseen proteínas, lípidos, sales minerales y vitaminas A, B y C. Como contrapartida tienden a producir flatulencia y estreñimiento.
La cultura popular de cada región a ideado diferentes modos de prepararlas. Se pueden comer crudas, asadas, cocidas o secas.
Las castañas se secan para conservarlas durante el invierno. Se les quita la cáscara externa y el pellejo interno y se dejan secar. Luego se guardan en un lugar libre de humedad. A las castañas secas se les llama también castañas pilongas.
Estas castañas secas también se pueden triturar para obtener harina de castaña con la cual preparar panes, galletas, pasteles, etc.
Para asar las castañas debemos hacerles un corte antes de ponerlas al fuego en el asador, pues si no explotarían. Hay que remover con frecuencia para evitar que se quemen por un lado y se queden crudas por el otro.
En Galicia es muy frecuente comer castañas cocidas con leche. Es un plato delicioso y fácil de preparar:
Se cuecen las castañas peladas en agua con sal durante 1:30 ó 2 horas, hasta que estén hechas. Mientras aún están calientes se pela la membrana interna (en frío es más difícil). Cuando tenemos un buen tazón de castañas añadimos leche y ya está listo. Riquísimo.
Roy Genders nos ofrece esta receta de tarta de castaña en su obra Plantas Silvestres Comestibles ed. Blume:
Hervir 1/2 kg. de castañas y pelarlas. Pasarlas por un pasapurés y añadir media taza de azúcar y una cucharadita de vainilla en polvo. Añadir batiendo las yemas de 3 huevos. Batir las claras a punto de nieve e incorporarlas a la masa. Verter en un molde engrasado y cocer 45 min. a 180º. Una vez frío cubrir con nata y parte del puré de castaña. Espolvorear con azúcar por encima.
Si tostamos la harina de castaña podemos emplearla como el café. Las castañas también se han empleado para elaborar bebidas alcohólicas.
El castaño tiene propiedades astringentes (contrae los tejidos y disminuye la secreción de las mucosas) que lo hacen útil en casos de diarrea y afecciones de la boca y la garganta. También es antitusivo o béquico (calma la tos y la irritación de la faringe).
Se emplea la corteza y las hojas, aunque algunos autores también incluyen los amentos (flores).
La decocción se prepara con 1 cucharadita de hojas y 1 de corteza o bien 2 cucharaditas de hojas por tacita. Hervir 10 minutos, colar y endulzar con azúcar o miel.
Para hacer enjuagues o gargarismos en casos de tos, tos ferina y afecciones de boca y garganta se usa la decocción anterior.
El consumo de castañas está especialmente indicado para personas con artritis y en dietas para hipertensos y enfermos cardíacos.
La leña de castaño no es un buen combustible: desprende mucho humo y poco calor. Se ha usado en cestería cortada en tiras finas, para fabricar toneles y traviesas de ferrocarril. También se ha empleado como fuente de celulosa y de taninos para curtir.
Antiguamente se empleaban las cáscaras de los frutos y las hojas para oscurecer los cabellos rubios, y trituradas para multiplicar el pelo de los recién nacidos. También, se empleaban las castañas en la antigüedad para protegerse de mal de ojo y, colocadas bajo la almohada durante la noche de difuntos, para evitar que estos fueran a coger a uno por los pies mientras dormía.
El castaño puede vivir más de mil años. Aunque alcanza su tamaño definitivo hacia los 50, su tronco no deja de ensanchar y se hiende a una edad temprana. Las tradiciones de muchos pueblos de Europa hablan de viejos castaños que albergaban rebaños de ganado e incluso familias en su interior.
El castaño puede alcanzar los 30 metros de altura. Su tronco es ancho y se va volviendo hueco con la edad. Las hojas son grandes, simples, lanceoladas y con el margen aserrado. En otoño se vuelven amarillas. Los frutos están envueltos por una cubierta con espinas llamada erizo que se abre cuando maduran.
| Copyright
2001-2008 by www.vivelanaturaleza.com Todos los derechos reservados. Todos los artículos de Vive la naturaleza son ORIGINALES. Está permitida la utilización de los contenidos de la web con fines no comerciales citando la fuente. El uso de Vive la Naturaleza implica la aceptación de los Términos y Condiciones. Política de privacidad |