Categoría Naturaleza

NATURALEZA

Categoría Naturaleza en casa

NATURALEZA EN CASA

Categoría fotografía

FOTOGRAFÍA

Categoría Viajes

VIAJES

Ir a la página priincipal
Menú

Estás en: Inicio | Naturaleza | Manual del naturalista (cómo observar la naturaleza) | Prismáticos o binoculares

Prismáticos o binoculares

Manual del naturalista (cómo observar la naturaleza)

Unos prismáticos son especialmente útiles para un naturalista y, en el caso del observador de aves, se convierten en una herramienta imprescindible.

Tipos de prismáticos

Existen dos tipos de prismáticos: los de prisma de porro y los de prisma en tejado. La diferencia principal entre ambos se encuentra en el tipo de prisma interno que emplean. Esto se traduce externamente en un menor volumen de los de prisma en tejado. Por el contrario, los de prisma en porro suelen ser más luminosos y a menudo transmiten mejor la luz, con lo cual veremos con más claridad en horas crepusculares y en cualquier condición de luz escasa.

Aumento y luminosidad

Son las dos características básicas por las que nos regiremos a la hora de elegir nuestro modelo. Se definen con dos cifras que suelen estar bien visibles: 7x50; 8x30; 9x40; 10x50, etc.

La primera cifra expresa el número de aumentos. Con 10 aumentos, un animal que se encuentre a 1 km. lo veríamos como si estuviera a 100 metros. Quizá pueda parecerte que los que más te interesan son los de mayor aumento, al fin y al cabo cuanto más grande veas el ave, mejor. Pero no es así. Con unos prismáticos de 10 aumentos no podrías enfocar a menos de 10 metros, con lo cual serían inútiles para ver un pajarillo que se encontrase a 8 metros, algo que te sucedería muy a menudo. Y, por otro lado, el campo de visión se reduce muchísimo y aumentan las vibraciones al sujetarlo a pulso.

Prismáticos de tipo porro

Prismáticos de tipo porro

La segunda cifra expresa el tamaño del objetivo en milímetros. Obviamente, a mayor tamaño, mayor luminosidad y mejor calidad de visión en condiciones de luz escasa, pero los aumentos también influyen en la luminosidad. Si dividimos el diámetro del objetivo entre el aumento obtenemos una cifra llamada Abertura Relativa o Luminosidad Relativa (L. A.). Cuanto mayor sea ésta, más luminosos serán los prismáticos. Según esto, entre unos prismáticos de 7x50 (L. A.= 7,14) y unos de 10x50 (L. A.= 5) serán más luminosos los de 7x50.

Hasta aquí todo bien, pero en la práctica no siempre corresponden los aumentos anunciados con los aumentos reales. En ocasiones poseen menos de lo anunciado, y rara vez algo más. La única forma de saberlo es mirar por varios prismáticos que ofrezcan el mismo aumento y comparar. Por otro lado, a pesar de que la calidad óptica es, en general, buena, hay modelos que producen demasiados reflejos internos cuando se usan con el sol de frente. La única manera de saberlo es salir hasta la puerta del establecimiento si nos dejan y comprobarlo.

¿Prisma de porro o prisma de tejado?

Aquí entra, más que nada, el gusto del comprador. Yo prefiero, para la observación de la naturaleza, los prismáticos tipo porro. Los viejos y baratos Super Zenith de 8x30 que mi padre me regaló en 1.986 continúan dándome un resultado excelente. No hace mucho he adquirido unos pequeños 8x21 de prisma en tejado que, por su pequeño volumen y peso, resultan adecuados para llevar a las excursiones que se quiera ir ligero de peso.

Binoculares de prisma en tejado

Binoculares de prisma en tejado

Entonces, ¿qué me conviene?

Debes elegir los prismáticos según el uso que quieras darles. Entre 3x y 6x aumentos son útiles en acontecimientos deportivos o representaciones culturales como el teatro, pero son de escasa utilidad para el naturalista. Para observar la naturaleza en general resultan apropiados 7x; 8x; 9x y 10x. Para observaciones crepusculares, nocturnas y en condiciones de luz escasa la elección es fácil, unos 7x50 son los más adecuados. Para el ornitólogo u observador de aves resultarán apropiados unos aumentos de 7x, 8x y 9x. Para observar desde perspectivas lejanas como en montañas o mares son apropiados 9x y 10x. A partir de 12x los prismáticos vibran demasiado y puede ser necesario usar un trípode para mantener la imagen estable, en cuyo caso quizá sea mejor ir pensando en un telescopio.

Otras cosas

Existen modelos con zoom con los que se posee en un solo aparato, varios aumentos distintos: 6-12x24 ó 8-16x40 por ejemplo. En general son más caros, más pesados que los normales y es posible que los mayores aumentos te resulten inútiles.

La mayoría de los prismáticos indican "lentes con revestimiento multicapa" o algo similar. Significan que han sido tratados para evitar la reflexión de la luz. También puedes ver que los objetivos de algunos modelos tienen un revestimiento naranja. Probablemente el comerciante te dirá que es para mejorar la visión nocturna porque él así lo cree, pero lo cierto es que no influye en la luminosidad del aparato.

Uno de los oculares, normalmente el derecho, tiene una pequeña escala que permite ajustar la diferencia de dioptrías entre un ojo y otro. Para ello debes cerrar el ojo derecho y enfocar con el tornillo de enfoque. Luego cierras el izquierdo (naturalmente abres el derecho) y ajustas el anillo de dioptrías hasta que veas perfectamente.

Si tu miopía no es muy exagerada o tienes presbicia será suficiente el tornillo de enfoque y el anillo de dioptrías para corregirlo y no necesitarás gafas. Si tienes astigmatismo o una miopía importante necesitarás las gafas. En este caso busca y prueba varios modelos de prismáticos antes de decidirte, pues mientras algunos te resultarán incómodos, otros serán más cómodos a la hora de usarlos con gafas.

Los oculares suelen tener un anillo de goma que se puede doblar hacia atrás para acercar más el ocular a la lente de las gafas y mejorar la visión.

La resistencia de los prismáticos al polvo, la lluvia y la intemperie es muy diferente de un modelo a otro y ni el precio elevado ni la marca nos van a aclarar tampoco nada en este sentido (a no ser que indiquen que son impermeables). Lo mejor es resguardarlos bien del polvo, la humedad, la arena y cualquier otro elemento que pueda dañarlo. Así durarán toda tu vida y la de tus hijos.

 

Artículos relacionados

Ir a la página priincipal
Menú