Categoría Naturaleza

NATURALEZA

Categoría Naturaleza en casa

NATURALEZA EN CASA

Categoría fotografía

FOTOGRAFÍA

Categoría Viajes

VIAJES

Ir a la página priincipal
Menú

Estás en: Inicio | Naturaleza | Manual del naturalista (cómo observar la naturaleza) | Principios activos de las plantas medicinales

Principios activos de las plantas medicinales

Manual del naturalista (cómo observar la naturaleza)

Las plantas producen y almacenan en sus cuerpos diversas sustancias. De éstas, las que se pueden emplear con fines medicinales se denominan principios activos. Normalmente, las plantas poseen varios principios activos, acompañados de otras sustancias sin valor medicinal. Con gran frecuencia, los principios activos de las plantas medicinales no se distribuyen de forma uniforme por toda la planta, sino que se acumulan en ciertas partes, como las flores, hojas, raíces o semillas. La cantidad de principios activos tampoco es siempre la misma. Puede variar en función del hábitat, de la época de recolección o del modo de preparación. Por eso es importante recolectar las plantas en la época del año adecuada y secarlas y prepararlas con sumo cuidado. Para lograr la máxima eficacia de las plantas medicinales, casi siempre es necesario prolongar el tratamiento durante varias semanas (por ejemplo 6 u 8).

Los principios activos que poseen las plantas son los siguientes:

Principios amargos. Los principios amargos pueden presentarse puros o acompañados de sustancias aromáticas o picantes. En general, los principios amargos desarrollan una acción tónica; además, estimulan la secreción de jugos gástricos, y son útiles en casos de falta de apetito, malas digestiones y debilidad.

 

Aceites esenciales. Son sustancias muy volátiles, de difícil disolución e agua, y están compuestos por docenas de sustancias diferentes. Casi todas las plantas contienen aceites esenciales, pero en herboristería sólo se tienen en cuenta las que poseen una cantidad elevada. Estas plantas se caracterizan por poseer un olor intenso y casi siempre agradable. Los aceites esenciales dotan a las plantas de las siguientes propiedades medicinales: tonifican el aparato digestivo y el hígado, son diuréticas, antiespasmódicas, expectorantes y antiinflamatorias.

Alcaloides. Son sustancias muy activas y peligrosas, incluso mortales, por lo cual no deben emplearse. No obstante, se emplean mucho en preparados farmacéuticos. Algunos alcaloides son la atropina de la belladona o la morfina de la adormidera.

Taninos. Los taninos colorean de marrón rojizo los órganos de las plantas que los contienen, y se emplean para curtir pieles. Se suelen emplear como diarreicos y para tratar heridas.

Flavonoides. Se trata de un término genérico que se aplica a diversas sustancias que poseen la misma composición química de base. Su actividad y aplicación es muy variada, y depende de la cantidad y tipo de flavonas que posean.

Glucósidos. Los glucósidos, mediante hidrólisis, se desintegran en un azúcar y otra sustancia llamada aglucón. Las plantas poseen muchos tipos de glucósidos y su acción es muy diversa.

Mucílagos. Los mucílagos son sustancias que contienen hidratos de carbono y se hinchan con el agua proporcionando un líquido viscoso. Muchas plantas poseen mucílagos, pero sólo unas pocas lo tienen en cantidad suficiente para emplearlo terapéuticamente. En la mayoría de los casos los mucílagos aumentan la intensidad de la acción del resto de los principios activos de las planta. Los mucílagos reducen las irritaciones.

 

Ir a la página priincipal
Menú