Categoría Naturaleza

NATURALEZA

Categoría Naturaleza en casa

NATURALEZA EN CASA

Categoría fotografía

FOTOGRAFÍA

Categoría Viajes

VIAJES

Ir a la página priincipal
Menú

Estás en: Inicio | Naturaleza | Manual del naturalista (cómo observar la naturaleza) | Cómo estudiar las setas

Cómo estudiar las setas

Manual del naturalista (cómo observar la naturaleza)

Cuando salgamos al campo con nuestro cuaderno a observar las setas debemos, aparte de dibujarlas, tomar notas sobre los distintos aspectos de su morfología: sombrero, láminas, anillo, pie, volva, que luego facilitarán su identificación.

También es importante anotar el hábitat donde crece (pinar, pradera, borde de caminos, hayedo…) si lo hace en el suelo, sobre un tronco podrido, sobre la corteza de un árbol, etc., si crece asociada a alguna especie vegetal, ¿cuál es ésta? También hay que anotar las condiciones climáticas, pues el color de algunas setas varía según la humedad, así como también puede variar el tamaño y la forma según la edad y otros factores. Por ello, a la hora de identificar una especie hay que fijarse en todas sus características en conjunto, y no sólo en un aspecto superficial. Es importante observar el color a plena luz del día, pues puede variar ligeramente si lo observamos bajo la luz de una bombilla o tubo fluorescente.

Partes de una seta

Partes de una seta típica

Si el año es bueno, el micólogo aficionado puede verse desbordado por el número inabarcable de especies que aparecen a su alrededor. Es recomendable limitar el estudio, especialmente los principiantes, por ejemplo, reduciendo el espacio geográfico: podemos empezar por observar las que podemos encontrar en un bosque cercano a nuestra casa o en un parque. También podemos establecer otras limitaciones, por ejemplo, estudiar las que crecen en los troncos de los árboles, o limitarnos a las setas medianas y grandes y excluir las más pequeñas. Puede facilitar el trabajo, especialmente al principio si no queremos llenar nuestro cuaderno de especies sin identificar, estudiar aquellas especies de las que encontremos varios ejemplares próximos entre sí en diversas fases de desarrollo, así veremos cómo varía la morfología de la seta según su edad y será mucho más fácil identificarla.

Partes de las setas

El sombrero

El sombrero de las setas puede adoptar varias formas, incluso en la misma especie puede variar a lo largo del tiempo. Hay que tomar nota de su forma. Quizá haya varios especímenes en diferentes fases de desarrollo próximos entre si y podamos apreciar estas diferencias.

También hay que fijarse en su superficie: algunos son lisos, pero otros pueden estar cubiertos de escamas, pelillos, verrugas… puede ser brillante o mate, seco o húmedo al tacto. El borde del sombrero también puede proporcionar datos útiles a la hora de identificarlas: puede ser estriado, acanalado, liso, enrollado…

Tipos de sombrero

Formas de sombrero

Los colores de los sombreros son muy variados y algunos son verdaderamente bonitos. Pueden oscurecerse y variar de color cuando llueve. Cuando se secan comienzan a hacerlo por el borde y así adquieren colores distintos en esta zona y el en centro.

El himenio

El himenio es la parte de la seta que se encuentra en la zona inferior del sombrero y es donde se producen las esporas. Generalmente está formado por láminas, pero también pueden ser poros, aguijones o pliegues.

Tipos de himenio. De Arriba a abajo y de izquierda a derecha: láminas, poros, aguijones y pliegues

Las láminas pueden aparecer también de diferentes maneras. Pueden ser numerosas o escasas, estrechas o anchas, con el borde liso, aserrado, sinuoso… También pueden adoptar diferentes formas respecto a su unión con el pie como se ve en la ilustración. A veces el color cambia con el tiempo y entonces es un indicador de la edad de la seta. Cuando se dice que una seta tiene por ejemplo láminas adherentes, significa que la mayoría son adherentes, pero no tienen por qué serlo todas.

Apariencia de las láminas

Como dijimos, el himenio también puede estar formado por poros o agujeritos, que pueden adoptar diversas formas que anotaremos en el cuaderno. Algunas setas tienen el himenio cubierto con una membrana cuando son jóvenes. Al crecer, esta membrana se rompe y puede dejar en el pie un anillo. Si la membrana es viscosa deja unos restos pegajosos en el pie. Cuando esta membrana es sólo un velo de hilos muy finos se llama cortina. Para ver bien las características del himenio seccionaremos la seta transversalmente.

El anillo también puede adoptar otras formas, e incluso ser tan frágil que desaparece con facilidad.

Algunos anillos. De arriba a abajo y de izquierda a derecha: de Macrolepiota rachodes, de Agaricus, de Suillus luteus, cortina de Psathyrella lacrymabunda.

El pie

El aspecto, color y forma del pie también es muy variable. Su superficie puede ser lisa, con escamas, con pelusa…

Debemos seccionarlo con nuestra navaja para ver si es hueco o macizo. También es importante anotar si es granuloso o fibroso. Los fibrosos muestran al partirlos las puntas de las fibras que los forman; los granulosos son más frágiles y quebradizos y no dejan fibras. Al principio puede no ser fácil ver esta diferencia, en ese caso es mejor considerar granuloso los pies que no tengan fibras.

La volva

Aunque son pocas las setas que tienen volva es importante saber distinguirlas, porque las principales setas mortales la tienen.

La volva son los restos de la membrana, que envuelve a la seta cuando se está formando dándole la apariencia de un huevo.

Detalle de la volva en la base del pie

La volva puede adoptar también diferentes formas y consistencia. Con frecuencia permanece enterrada, por lo que debemos escarbar para verla.

La carne

La carne de la seta también puede ofrecernos pistas a la hora de identificarlas. Puede cambiar de color al tocarla o partirla y rezumar líquido. También puede poseer un olor característico como a anís, a fruta, a harina, mal olor…

Las esporas

Algunas setas sólo se identifican por detalles de sus esporas para lo cual es necesario usar un microscopio. Sin llegar a ese nivel de refinamiento científico, el color de las esporas también es importante para la identificación. Suelen ser blancas, negruzcas, parduscas, amarillentas o rosadas. Averiguarlo es sencillo, sólo hay que quitarle el pie a una seta y dejar el sombrero sobre una hoja blanca, lejos de corrientes de aire, durante unas horas.

 

Entradas del blog relacionadas

Ir a la página priincipal
Menú