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Cómo hacer un kit y un equipo de supervivencia

Manual de supervivencia

En general, creo que podemos diferenciar entre el kit de supervivencia (en una pequeña caja o bolsa que llevaremos siempre encima y que será muy útil en caso de que perdamos el resto de nuestro equipo y nos quedemos aislados en plena naturaleza) y el equipo de supervivencia. Lo más adecuado es que cada uno haga su lista en función del lugar a donde vaya y de la época del año.

El kit de supervivencia

Para el caso de la supervivencia deportiva, en mi kit de supervivencia yo incluiría lo siguiente:

Una manta de supervivencia. Se trata de una fina lámina que normalmente es plateada por una cara y dorada por otra y que, al cubrirnos con ella, nos devuelve reflejado nuestro propio calor. Es muy útil en una situación extrema, cuando hayamos perdido nuestro equipo. Las hay desechables y reutilizables.

Una pequeña linterna de dinamo. Funciona sin pilas agitándola o girando una manivela. Si no es impermeable la guardaremos en una bolsa impermeable.

Anzuelos de varios tamaños, un rollo de sedal. Cuando practiquemos supervivencia deportiva no podemos utilizar las técnicas de caza y pesca prohibidas, pero sí pescar conforme a la ley improvisando una caña con una vara larga. No debemos olvidarnos de llevar la licencia de pesca en regla.

Un pequeño rollo de cordel resistente y unos metros (3 ó 4) de cuerda resistente que puede servirnos para improvisar el refugio.

Una navaja pequeña y afilada

Unas tiritas, una venda, un rollo de esparadrapo (útil también para pequeñas reparaciones) y alcohol en un pequeño frasco de plástico. En mi caso, y en primavera, antihistamínicos e inhaladores para la alergia.

Una aguja de coser fina y otra fuerte con hilo. No es para cosernos las heridas, sino para reparar nuestra ropa o el equipo con el hilo o el sedal de pesca, más resistente (hay que comprobar que el sedal entra por el agujero de la aguja).

Kit de supervivencia

Kit de supervivencia comercial. Nosotros podemos fabricar nuestro propio kit adaptado a nuestras necesidades. Fuente de la imagen: www.surplusandoutdoors.com

Pedernal y eslabón para encender fuego. Si no tenemos, podemos sustituirlo por cerillas en un recipiente impermeable y/o mechero.

Un par de señales de humo o bengalas para que nos localicen si nos están buscando.

Un poco de azúcar, leche en polvo, café o té según nuestras preferencias. Nos ayudará echar un trago caliente cuando se compliquen las cosas.

Un par de dosis de bebida isotónica en polvo para mezclar con agua y recuperar energías.

Un par de bolsas de comida liofilizada. Si lo perdemos todo y estamos desamparados, al menos el primer día tendremos el estómago lleno mientras buscamos una solución. Sólo hay que echar el contenido de las bolsas en agua y calentarlo. Podemos sustituirlo por papilla en polvo para bebés; es menos “profesional”, pero más fácil de encontrar y más barato. Guardaremos en un pequeño recipiente lo necesario para dos comidas.

Un silbato y un espejo para señales de emergencia si necesitamos ser rescatados.

Lo ideal sería guardar todo esto en una lata metálica que nos serviría de recipiente para calentar el café o la comida, y la lata meterla en una funda que llevaríamos siempre sujeta al cinturón.

Todo esto ocupa poco espacio. Cualquier cosa de este kit que vaya a necesitar habitualmente yo la guardaría por duplicado en un bolsillo de la mochila, y mantendría el kit intacto para un caso de emergencia.

El equipo de supervivencia

En cuanto al equipo de supervivencia para practicar supervivencia deportiva en plena naturaleza, podría ser algo parecido a este:

Una mochila. Las mochilas alargadas de alpinismo podemos vaciarlas y meter las piernas dentro para estar más calientes en caso de necesidad.

Un saco de dormir. El mejor que podamos adquirir y con un grosor adecuado al clima y la época del año en que realicemos nuestra aventura.

Una esterilla aislante. Imprescindible para aislarnos del suelo frío.

Aunque deseemos improvisar nuestro refugio en plena naturaleza no está de más incluir en nuestro equipo una lámina de PVC para hacer un refugio impermeable en caso de necesidad.

En muchos lugares, durante las épocas más calurosas del año, está prohibido hacer fuego en el campo, así que lo más adecuado es llevar un pequeño hornillo para preparar la comida.

Cantimplora

Mechero o cerillas en un recipiente impermeable.

Un cazo de aluminio con una tapa que pueda emplearse como plato, un vaso y cubiertos.

Un cuchillo de monte bien afilado y en su funda para no cortarnos.

Un botiquín que incluya protector solar y repelente para mosquitos, especialmente si dormimos al raso y sin mosquitera en lugares próximos a zonas húmedas; algún analgésico y los medicamentos específicos que podemos necesitar (en mi caso y en primavera antihistamínicos, como ya sabéis).

Una muda de ropa interior y un poco de jabón para asearnos. No tenemos por que apestar.

Un gorro de lana en invierno y un sombrero en verano, imprescindibles desde que me quedé calvo.

Una brújula y mapas de la zona que vamos a recorrer

Una linterna de mayor tamaño y potencia que la anterior, si funciona sin pilas, mejor.

Una cámara fotográfica (compacta para que ocupe poco espacio) capaz de grabar video HD de buena calidad y con sonido estéreo y un pequeño trípode. Para documentar la aventura. Obviamente no es necesaria, pero yo me lo pasaré mejor si la llevo. Existen modelos sumergibles, resistentes a golpes y a las bajas temperaturas, aunque suelen ser totalmente automáticas.

Aparejos para pescar. Si somos aficionados a la pesca podemos incluir en nuestro equipo una caña de pescar telescópica (ocupa poco espacio) con un carrete y los aparejos correspondientes. Siempre hay que pescar respetando la ley y las tallas de los peces.

Un cuaderno y un par de bolígrafos para tomar notas del viaje.

En cuanto a los alimentos, si deseamos alimentarnos exclusivamente de lo que encontremos, pasaremos hambre. Pero la supervivencia trata de eso precisamente, de sobreponerse a la adversidad y seguir adelante. Si llevamos una tienda de campaña y alimentos para todos los días, estaremos realizando una excursión, no practicando supervivencia. Podemos, no obstante, llevar en un recipiente estanco, un poco de azúcar, sal y pastillas de caldo concentrado que harán más sabrosa cualquier sopa campestre. Naturalmente, este equipo vosotros podéis completarlo y adaptarlo según la naturaleza del lugar donde os vais a internar, o limitarlo en función de la dificultad y exigencia que os queráis imponer. La decisión final es vuestra... también la responsabilidad.

 

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