Sombrero: Primero es hemisférico, luego, al crecer
se vuelve convexo para terminar aplanado. Entre 5 y 15 cm. de diámetro.
La cutícula presenta verrugas grisáceas, amarillentas o vinosas.
La coloración más frecuente es la pardo clara con matices rojizos,
pero es muy variable, abarca el color café con leche, ocres, grises
teñidos en algunas zonas de tonos rojizos. La carne, blanca, aparece
teñida de rojizo en las zonas parasitadas y las heridas. Himenio: Láminas
blancas, libres, desiguales y abundantes. La esporada es blanca. Pie: Se
engrosa hacia la base. Con frecuencia es blanquecino sobre el anillo y ocráceo
o rojizo más o menos jaspeado bajo él.
El anillo es blanco o algo rosado, estriado. En la base tiene una volva bulbosa. Dónde
y cuándo
encontrarla: Aparece desde la
primavera al invierno en bosques. Observaciones: Debe consumirse
después de cocinada,
pues cruda es tóxica. Su aspecto es muy variable y se presta a confusiones.
Se parece a la Amanita
pantherina, tóxica, que tiene un sombrero pardo oscuro tamizado
por verruguitas blancas, su anillo no es estriado y la volva presenta un margen
claramente visible. Puede confundirse también con la Amanita
spissa, comestible de escasa calidad.
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